El Cielo y el Infierno Testimonios
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Retha McPherson

Retha's FamilyRetha's Family
Siempre Hay Esperanza
por Retha McPherson
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(Transcribed from CD Audio)





Espíritu Santo, gracias por estar presente el día de hoy. Te alabo por querer tocar tantos corazones. Gloria a Dios en las alturas!

Han transcurrido 15 meses desde el accidente de Aldo, en Junio del año pasado, y ahora estoy aquí sentada con un corazón agradecido. No me van a creer lo que voy a decirles hoy , de lo que acabo de darme cuenta.

Dios Padre, gracias a ti por haber permitido que este accidente pasara. Yo sé que no fue tu voluntad que sucediera, pero tu permitiste que esto cruzara nuestros caminos. Por que si nunca hubiera sucedido, mis ojos nunca se hubieran abierto y no me encontraría ahora en donde me encuentro. Y por esto siempre estaré agradecida con el Señor.

Acerca de Aldo: Sé que el Señor lo está llevando a través de un camino especial. Así como está con cada miembro de nuestra familia. Y lo que sea que está sucediendo en tu vida hoy, no importa cuales son las circunstancias, recuerda Romanos 8: “Todas las cosas trabajan para bien para aquellos que aman al Señor”.

Cuando uno esta en una situación mala o difícil, no necesariamente lo crees así, pero te lo puedo asegurar, Dios permite que todas las cosas trabajen para bien de nosotros. Al final de la jornada la situación no es acerca de ti o de mi, sino todo siempre es acerca de Dios, ni siquiera se trata acerca de nuestro dolor, o nuestro sufrimiento. Si, Dios Padre, todo es sólo acerca de Ti. Y me tomó un largo tiempo llegar allí. He sufrido mucho, hoy yo quiero compartir este trayecto, mi testimonio, con ustedes.

Hace alrededor de 2 años mi familia y yo fuimos a Nueva York. En los edificios de las Naciones Unidas vimos un mosaico enorme representando a todas las naciones y lenguas. Este mosaico realmente me impresionó. Si uno se para cerca, uno sólo puede ver las pequeñas piezas de azulejo de que estaba todo hecho, pequeños pedazos que por si solos podrían cortar, o lastimar, pero cuando uno se alejaba y lo veía desde la distancia, se podía ver solamente la mas bella de las pinturas.

Le pedí a Aldo que fuera y se parara enfrente del mosaico para que pudiera tomar una fotografía. Mientras hacía eso, el Espíritu Santo me dijo: “Todas las piezas rotas de tu vida no son nada sino un precioso mosaico de tu futuro”. Esas palabras me conmovieron tan profundamente que inmediatamente me agache para escribirlas en una libreta.

De regreso a Sudáfrica estaba hablando en un evento y escogí esas palabras como el tópico. Expliqué que todos teníamos una alternativa, y que uno puede recoger todas las piezas de la vida y ponerlas juntas para crear una preciosa y nueva fotografía bajo la guianza del Espíritu Santo. Ustedes PUEDEN recoger piezas y unirlas o pegarlas nuevamente en una sola. Por que todas las piezas rotas de sus vidas no son nada mas que un hermoso mosaico de su futuro, ó -expliqué- ustedes pueden enojarse con Dios y tirarlo todo por la ventana, o puedes llenarte de enojo, algo que veo que sucede a mi alrededor todo el tiempo.

Retha McPhersonPor supuesto, realmente no sabía entonces de lo que estaba hablando, por que para ese entonces tenia una vida simplemente perfecta. Si yo me hubiera preguntado qué más hubiera querido para mi vida en ese entonces, yo hubiera contestado que nada. Ya tenía un esposo maravilloso, dos preciosos niños, un negocio que estaba marchando de maravilla, y encima de todo eso todavía tenía mi título de Miss Sudáfrica en ese tiempo.

Qué más podía pedir?

Encima de todo esto también servía al Señor. Pero sólo lo servía por que yo iba a la iglesia. Tenía ya 15 años de conocimiento intelectual acerca de Él, cosas que aprendí en la iglesia, pero no era Rheta, algo que no comprendía en aquel entonces. Amaba al Señor, sí, porque caminaba sobre un camino hermoso con Él, sin embargo, ahora, sé que hay más, mucho más, que tan sólo ser nacido de nuevo. Hay mucho por hacer para ser un verdadero hijo de Dios de lo que en realidad somos.

Ahora se que hay un tesoro cuando uno es quebrantado, pero generalmente esas son palabras que uno no quiere oír, especialmente cuando uno esta en una situación difícil. Pero SÍ HAY un tesoro por ser encontrado en el quebranto.

PretoriaUna semana después hablé en otro evento, esta vez en una prisión cerca de Pretoria. Uno de los presos dio su testimonio. El era un hombre de negocios cumpliendo una condena de 18 años. Era oficinista, debió haber cometido un gran fraude para haber recibido tan larga sentencia. Me podía identificar con este hombre, él, después de todo, no era un malviviente. Nos decía como sus niños le decían a la gente que su papi había salido en un largo viaje fuera del país. Ellos no podían soportar decirle a la gente que su papá estaba realmente en la cárcel.

Mi corazón estaba conmovido por este pobre hombre – pero, había algo que fluía de él que yo deseaba tener con todo mi ser, con todo mi ser!, entre más hablaba, más me daba cuenta que él tenía algo que yo no tenía. Después, rompí en lágrimas, y Thinus, mi esposo, me preguntó por que estaba llorando.

Le contesté: “Ese hombre tiene algo que tu y yo no tenemos!”. Mi esposo de manera humorística me contestó: “En este momento, querida, es un uniforme de prisión color naranja.”. Pero no, yo sabía que este hombre tenía algo que yo no tenía, y eso era la paz de Dios. La paz que sobre pasa todo entendimiento. El obtuvo esa paz por que el murió a sí mismo.

Estábamos conduciendo de regreso a casa, y yo todavía estaba llorando mucho. Le dije a mi esposo: “Él ni siquiera puede ver el sol que tu y yo podemos ver, él no cuenta con la libertad que tu y yo contamos, pero mira lo que tiene! él perdió tanto, pero mira todo lo que ganó!”.

Esa noche me puse de rodillas, y le dije a Dios: “Padre, te estoy llamando en este momento, y te estoy pidiendo: Quiero tener lo mismo!!”. El Espíritu Santo contestó: Retha, está ahí para todos, pero no todos lo toman”. Le dije: “Señor, como puede alguien tomarlo? Como lo puedo tener?”. El Espíritu Santo contestó: “Tienes que morir a ti mismo”.

Ahora, meses después, puedo decirte que no solo morimos a nosotros mismos por nuestra propia y libre voluntad. Quiero animarte a ponerte de rodillas después de que has leído esto. Dile al Padre: “Quiero morir a mismo”. Qué no haría el día de hoy para tener una segunda oportunidad para hacerlo!

Han oído esa canción que dice “si tan solo pudiera regresar el tiempo?”, cuan seguido me hice esa pregunta, si tan solo pudiera regresar el tiempo. Pero no puedo.

De cualquier forma, tu puedes hacer una decisión hoy. Yo tuve que pasar por cosas terribles durante los pasados meses. Por que no morí a mi misma antes?? Tal vez por que estaba demasiado llena conmigo misma, entre más este uno lleno consigo mismo más difícil será “desaprender” estas cosas, “Primero yo, después yo y al último yo”.

Exactamente cinco días después íbamos en nuestro camino de regreso desde Freestate, una provincia en donde también hablé. Alrededor de las 18:30 (6:30 p.m.) tuvimos un aparatoso accidente automovilístico sobre el Grassmere Toll Plaza, justo al sur de Johannesburg.

Ahí, en la carretera, había un vehículo estacionado sin luces, justo en nuestro carril. Mi esposo no tuvo otra opción, no pudo virar hacia la derecha, por que ese era el carril de alta velocidad, así que giró hacia la izquierda para evitar chocar contra este vehículo. Nuestro auto dio contra un surco de agua y entonces giro y giro y giro.

Cuando eventualmente el carro paró, fue lo peor de lo peor de lo peor!, algo que he revivido en mi mente una y otra vez. Mis niños ya no estaban en el carro, batallamos para salir del automóvil, y entonces me di cuenta de que mis niños ya no estaban adentro de él!. Cuando pude salir del carro, era sólo el silencio de la noche que me rodeaba.

Los llamaba, y nuestro hijo más pequeño, Josh, comenzó a llorar desde alguna parte, en los arbustos a un lado del coche, cuando lo encontré tenía sólo una cortada en la cabeza.

Pero no podíamos encontrar a Aldo. Me encontraba corriendo de arriba a abajo en la carretera, asustada y confundida, pasé sobre una maleta y tropecé sobre basura y hierba, mis manos sangraban.

Mientras permanecía allí acostada, el Espíritu de Dios me dijo: “Estas son las piezas rotas de tu vida”. Todo mi ser gritó: “Señor, no, esto no, solo esto no!!”

La gracia de Dios me guió hacia el lado opuesto de la carretera donde Aldo estaba tirado. Ahí lo encontré, tirado en los arbustos, la noche oscura de junio. Cuando llegué hacia él, ya estaba en coma, su cráneo estaba fracturado y estaba sangrando de las orejas. Caí sobre él, haciendo mi mejor esfuerzo tratando de encontrar su pulso. Pero no podía encontrárselo, como una madre, solamente supe que la vida estaba drenando de él.

En ese momento, tendida sobre él de esa forma, me di cuenta: No importa quién seas, sea lo que seas, no importa qué tanto dinero tengas – Solo Dios tiene poder sobre la vida y la muerte.

Clamé a Él, clamando a la Sangre de Jesús sobre mi hijo. Sabía todas estas cosas en mi mente, tenía este conocimiento en mi cabeza, pero no era Rheta!

TruckMientras todavía estaba sobre él, un carro trató de evadir la escena del accidente, y comenzó a apuntar directo en dirección hacia nosotros, me di cuenta que tenía que brincar hacia arriba, de otra forma este hombre manejaría directo sobre nosotros. Brinqué, y el conductor paró literalmente a un pie de distancia de nosotros. Miré directo hacia las luces de esta 4 x 4, y algo sucedió en mi corazón. Un shock paso a través de mi, y todo mi cuerpo comenzó a temblar como si choques eléctricos pasaran a través de mí y luego quede en calma, la paz que sobre pasa todo entendimiento vino sobre mí.

Exodo 20:21 nos dice que Dios iba en la nube obscura. ÉL ESTÁ EN MEDIO de la experiencia difícil.

Tanta gente me ha preguntado desde entonces: “Pero, donde estaba entonces Dios?”. El estaba allí, justo allí, y esa paz lo calma a uno.

Llame a mi esposo Thinus y le dije que había encontrado a Aldo. Llamamos al helicóptero de emergencia y un hombre joven llegó. El enterró un cuchillo dentro de los pulmones de Aldo y me dijo que sus pulmones se habían colapsado. “Deben decirle sus 'adioses', me dijo él.

Otra pareja se detuvo en la escena del accidente, ambos eran doctores. La mujer me dijo que ella era también madre, pero que era tiempo de decirle “adiós” a Aldo. El helicóptero se fue con él dentro, y nosotros le seguimos en una ambulancia.

Cuando llegamos al hospital, él ya estaba en el quirófano para una larga operación de cuatro horas. Un grande y fornido doctor negro caminó hacia mi y me dijo: “Señora, no estoy seguro si su hijo lo va a lograr”.

Recuerdo nuevamente la escena del accidente, que un carro se detuvo, y un hombre negro salio de su vehículo y empezó a orar así: “satanás, en el nombre de Jesús, ninguna muerte tendrá lugar aquí esta noche”. Y el continuó diciendo: “Este niño vivirá y no morirá”, lo repetía una y otra vez.

Yo estaba allí, mirándolo, pensando para mí misma: “Retha, hubieras hecho tu lo mismo? Te habrías detenido en la escena de un accidente para orar por alguno? O hubieras dicho: ' Niños, miren hacia la izquierda, y dejemos pasar esta escena'”

Esa noche verdaderamente comprendí lo que era ser un buen samaritano que describe Lucas 10. Está uno ahí para cuando la gente lo necesita? O simplemente uno da un paso atrás cuando alguien lo necesita a uno, o somos de los que mejor nos sentamos a un lado y diciendo que oraremos por ellos?

Me di cuenta esa noche que yo no era las manos de Jesús, y que nunca lo había sido. Le doy gracias a Dios por ese hombre que oró por mi hijo.

Cuando Aldo salió de la sala, lo mantenían vivo con máquinas. Todo tipo de maquina que ustedes se puedan imaginar, y permaneció así por una semana.

Después de una semana, un sábado, fui a casa por primera vez. Permanecía en un cuarto en el hospital, cruzando el pasillo de la unidad de cuidados intensivos, durante la semana. Estaba lastimada, pero en calma. Esa noche del sábado tuve un sueño. Vi los dedos de mi niño que se encogían. Se volvían negros y se encogían, y vi sus labios encogerse y tornarse negros también. Fue un sueño terrible, experimente en mi espíritu que estaba viendo a mi propio hijo morir.

Dije: “Aldo, por que estás muriendo? Pero sabes qué, que he permanecido asida a ti tanto tiempo, que ya no puedo más- será mejor para ti estar con Jesús”. “Te acuerdas” - le pregunté en el sueño- “Como yo siempre te decía que no es suficiente conocer a Jesús, pero que Jesús también tiene que conocerte a ti?, mamá sabe que tú has aceptado a Jesús en tu corazón, pero te tengo que dejar ir ahora”.

En mi sueño Aldo me contestó: “Mamá, habla vida sobre mí! Habla vida!”. Yo lo hice inmediatamente. “En el nombre de Jesús tu vivirás, y tendrás vida en abundancia”. Lo dije, y en el minuto que lo dije, vi como sus dedos comenzaron a crecer otra vez y como el color le regresó a sus labios, todo mi ser se sacudió!.

La siguiente cosa, en mi sueño, él estaba llorando, aunque estaba en coma, lo que hace imposible que el pueda llorar en ese estado. Sobresaltada, me desperté y me preguntaba que cosa me estaba sucediendo!. Y entonces le dije al Señor: “Para una madre, pasar por lo que yo estoy pasando, en este preciso punto, este sí que es un sueño terrible! Pero ese sueño me hizo darme cuenta de que la vida y la muerte están en poder de la lengua, justo como el libro de Proverbios nos enseña (Proverbios 18:21) Cualquiera que usa su lengua segará la recompensa de sus palabras, la palabra no nos dice que tal vez así suceda, sino que dice que ciertamente así sera!.

Pude ver, en el mismo minuto que empece a hablar vida, como los dedos de Aldo empezaron a crecer y a crecer. Juan 10 dice de manera muy hermosa: “satanás vino para robar, pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. En abundancia!.

La mañana siguiente, de regreso en el hospital, Thinus me dijo: “Retha, casi lo perdimos durante la noche. Así de cerca...”. Yo le dije, sí, lo vi, mi espíritu lo experimentó. Sé que ustedes tal vez dirán, bueno, muchas personas tienen sueños como ése en momentos de trauma, pero yo les digo a ustedes: “ La Palabra de Dios me enseña que Él nos habla a través de sueños, visiones y Su palabra. Él habla!

Le dije a Thinus acerca del sueño, y como vi a Aldo muriéndose, y como Aldo me dijo que hablara vida sobre él. También como le había dicho yo a Aldo que él iba a tener vida, y vida en abundancia, y cómo, el siguiente minuto, sus dedos empezaron a crecer. Entonces eso fué justo lo que hicimos entonces. Marchabamos al rededor de su cama del hospital, hablando vida, hablando vida.

Han notado como la gente puede pronunciar muerte? Sobre sus matrimonios, sus finanzas? Y hasta sobre sus hijos! , el poder de la vida y la muerte están en poder de la lengua y el que la ama comera de sus frutos, ustedes segarán lo que sus palabras digan.

El día doce amaneció, y Aldo fué enviado a una segunda operación, por que su cerebro seguía hinchándose, los doctores nos dijeron que harían un último intento.

Fuí a mi cuarto cruzando la sala de cuidados intensivos, y cuando él regreso del quirófano, vi que el latido de su corazón estaba peligrosamente bajo, solo 32 latidos. Fué ahí cuando me dijeron que fuera a llamar a mi esposo. Pero en lugar de eso me fuí a mi cuarto y empecé a llamar a Dios con todo mi ser, con todo mi ser!. La palabra de Dios me enseña que Él le contestará a todos aquellos que lo buscan. Nunca antes había buscado a Dios verdaderamente y de todo mi corazón, pero ese día, cuando lo comencé a llamar, El me contestó inmediatamente. Él me dijo: “Retha, quita el calzado de tus pies, estas parada en suelo santo”. Venir a la presencia de el Señor , es santo, es santo!.

El me dijo algo más: “Mi querida hija, crees que mi Hijo ya pago el precio perfecto en la cruz? Por ti?”. Yo le dije “Si Señor, si”. Por que yo lo sabía, eso era lo que había sido enseñada en la iglesia- es una idea con la que yo crecí. En mi espíritu de pronto comprendí y me dí cuenta como corrí tras los doctores por días, para ver si tan sólo podía ver un brillo de esperanza en sus ojos. En lugar de eso debí haber corrido tras Jesús para encontrar esperanza en Él. Jesús es la respuesta de todo. Jesús es el camino, la verdad , la vida!.

Una cosa extraña sucedió entonces. Yo estaba todavía de rodillas, con mis ojos cerrados, pero en mi espíritu vi como Jesús recibió 39 latigazos. Con el último, el número 39, ya no se podía ver a un humano, todo lo que yo veía era una masa de carne. El Espíritu de Dios me dijo que Jesús había sido golpeado de tal manera que no era posible reconocer una forma humana después. Todo mi ser sollozaba.

Pero entonces Dios dijo: “No, no llores, El lo hizo por tí, y también por Aldo”. Mientras estaba todavía de rodillas, lo vi decir: “Esta hecho, esta hecho” (Ha sido completado, ha sido completado).

Esas palabras, “esta hecho”, corrieron dentro de mi interior, y mi espíritu, mi hombre interior despertó, me di cuenta que era ahí donde tenía mi esperanza. Y también vi en mi espíritu cómo el velo del templo se rasgó en dos – un velo tan grueso que ningún ser humano lo pudo haber rasgado así y un velo tan alto, tan increíblemente alto!

El dijo: “Retha, humanamente esto es imposible. Ahí esta el velo y está abierto”. Y vi en mi espíritu, el patio de afuera y el del centro. Y ahí, en el centro, vi tambien la fuente llena de agua. Él me dijo: “Entra, mi hija, y lava tus manos, en el patio de afuera que es el lugar santo, ven y lava tus manos para que puedas entrar dentro del más santísimo de los lugares”. Entonces dijo: “El velo fue rasgado para que tú pudieras entrar. Ven dentro, mi hija”.

Experimenté cómo yo lavaba mis manos. Y cómo entraba al lugar santo descalza, para encontrarme con Jesús allí.

El me dijo: “Esta completado, Retha”. Por primera vez en mi vida experimenté lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Entonces él me dijo: “Estás dispuesta a sacrificar a tu hijo?”. Recuerden, el latido de Aldo en ese momento era sólo de 32 latidos por minuto cuando dejé la sala de cuidados intensivos. Suspiré y reflexioné... puedo decirles honestamente que tenía miedo, si decía que si, Él me lo quitaría.

Pero ahora me doy cuenta que, si Él lo tomaba o no, Dios está en control en cualquier caso. Honestamente yo tampoco quería estar en una situación en la que tuviera que tomar ese tipo de desición de vida o muerte. Dios está en control.

El dijo: “Retha, sacrifícame tu hijo”. Entonces una escritura en Mateo, que ni siquiera la conocía en aquel entonces, de repente vino a mí. (Mateo 10:37) “Aquel que ame a hijo, o hija más que a mí, no es digno de mí”. Inmediatamente supe que Él estaba hablando acerca de mí. Porque por 10 años Aldo fué mi único hijo. Y ustedes y yo como padres no sabemos lo que estamos haciendo. La palabra nos enseña que si nosotros nos queremos gloriar, nos gloriemos en el Señor. Pero acerca de qué nos gloriamos? Acerca de nuestros hijos, de sus logros, las posiciones a las que los presionamos para que alcancen, nos gloriamos acerca de nuestros sueños e ideales en sus vidas.

El Señor me dijo: “Retha, los hijos están ahí para amarlos, no para gloriarse sobre ellos” (1 Corintios 1:31). Entonces le dije: “Señor, aquí lo tienes”.

Entonces la cosa más impresionante sucedió. Abrí mis ojos y yo estaba en el salón del Trono de Dios, y la luz era extremadamente brillante. Simplemente no puedo describirles la luz. Es el tipo de luz que podría atravesar los huesos de uno, tan brillante que no pude más que preguntar: “Qué es esta luz tan impresionante??”. Dios me contestó y dijo:(1 Juan 1:5) Dios es luz, y no hay tinieblas en Él”. Hasta este día, ustedes me podrían despertar a la una de la mañana, y yo podría recordar en el mismo segundo estas palabras que Dios me habló.

Y vi a mi niño acostado allí, con las manos de Dios en su cerebro.

En el evangelio según San Lucas dice así: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. (Lucas 18:27). Lo ven? Durante los primeros 12 días después del accidente yo había confiado en los hombres. Entonces Dios me dijo: “Retha, he estado esperando por tí 12 días. Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. Yo hice este cerebro y Yo voy a arreglar este cerebro, en toda su gloria. El ya no es tuyo, ahora él me pertenece. Sólo se te fué concedido como un préstamo, mi hija”. Dijo Dios.

El continuó: “Él le dirá al mundo que Jesucristo está vivo. Ya no te preocupes”. Me dijo Dios: “Él esta seguro aquí conmigo!”. Y también: “Vé y camina el sendero con fe”.

En el libro de Hebreos dice que la Fe no es lo que ves, sino lo que uno espera (Hebreos 11:1).

La versión de la Biblia amplificada lo dice mejor: Es el titulo de escritura de las cosas que uno espera. Y dónde queremos el titulo de la escritura? En una parte segura, por supuesto!

Pero Dios me dijo ese día, que esta aquí, aquí mismo!. Está disponible para cada hijo de Dios. “Aquí está tu título de escritura” dijo Él. “Todo lo que tu has esperado...dime. Qué es lo que tu esperas? Porque aquí está el título de escritura. Tómalo, tómalo!”

Experimenté en mi espíritu cómo vi a mi propio hijo sanando, y corriendo y haciendo todo. Dios me dijo que quería que yo mirara el producto final. Pero mientras estaba yo todavía mirando, Él me dijo: “Porque más allá de todo lo que tu pudieras soñar o pedir en oración, Yo te lo daré, regresa ahora, y anda por el camino en fe”.

AldoCuando abrí mis ojos, una hora y media había transcurrido, aún me encontraba de rodillas, recordé que debía regresar a la sala de cuidados intensivos, porque recordé cómo iba la situación cuando lo dejé allí. Cuando regresé, el latido del corazón de Aldo estaba en 86, y tenian ya un cardiólogo con el!. Supe inmediatamente que Dios había interferido. No había transcurrido todavía un mes cuando ya le habían quitado todas las máquinas que tenía conectadas a su cuerpo en la unidad de cuidados intesivos. Todavía tenía una traqueotomía, y un tubo en su estómago.

Justo antes de que dejáramos la unidad de cuidados intensivos, un doctor me dio una dirección y me aconsejó que fuera y que internara a Aldo en ese lugar. El dijo.....ni siquiera quiero repetir lo que él dijo, no quiero que Aldo sepa nunca lo que ellos dijeron, pero él dijo: “Aldo nunca podrá llegar a ser algo otra vez, nada”. Yo solo estaba frente a él y lo miré. Le di la mano y le di las gracias y le dije: ”Sabe, que mi Dios vive?”

Debo admitir que, antes de ese día cuando estuve de rodillas y me encontré con Dios, nunca me había dado cuenta de que Dios era así de real!. Creo que la razón de eso es que ni ustedes ni yo no nos damos cuenta verdaderamente de lo que Él hizo en la cruz por nosotros. Nunca nos damos cuenta de que podemos entrar verdadera y directamente en la presencia de Dios. Nos sentamos en la iglesia domingo tras domingo, y pensamos que el pastor fué a oir algo de parte de Dios, y que él entonces vuelve y nos dice todo lo que Dios le dijo.

Pero por qué, entonces murió Jesús? Por el pastor?? No, por tí y por mí. Por todos nosotros. Gloria a Dios por eso!. Por todos nosotros!

Llevamos a Aldo a un hospital en Pretoria. Era mucho más cerca de nuestra casa que el hospital de Johannesburg. Por esta razón podía estar con Aldo durante el día, y Thinus podía estar con el todas las noches.

Después de un mes el personal de este hospital también me dijo que era tiempo de llevar al niño a algun otro lugar: “Ya no podemos hacer nada mas por él”. Lo llevamos a casa, y empleamos a una enfermera para que lo cuidara día y noche.

Su pequeño cuerpo estaba tan rígido como un palo, en espasmo. Sus ojos estaban cerrados. Estaba sólo allí, acostado, sin hablar en lo absoluto. No tenia control sobre su vejiga, y todavía se le alimentaba a través de un tubo en su estómago. La traqueotomía se tenía que limpiar diario.

Un día lo llevé al doctor y le pregunté si él me podía dar algo para el espasmo en sus mandíbulas. Para ese entonces eran ya 3 meses durante los cuales no podíamos abrir su boca. El doctor me dijo que el todavía creía más conveniente que lo tuviéramos mejor en otra clínica “Ellos hacen esto”, el explicaba, demostrándome con su propia boca: “Ellos traban sus mandíbulas de esta forma, o abren sus bocas de esta otra”. Me lo demostraba una vez tras otra.

Estaba sentada allí, sólo mirando lo que este hombre hacía, pidiéndole en mi mente a Dios que lo perdonara. Y deseando por su propio bien que el reloj no marque las doce, porque no sea que se fuera a quedar trabado con su cara mirando de esa forma.

Mi espíritu lloraba después de la consulta. Puse a Aldo de regreso en el coche y me dirigí a casa. Pero iba llorando tanto que difícilmente podía ver el camino. Le dije a Dios: “Ese hombre ni siquiera me dio una receta, Dios!”. Pero el Espíritu de Dios me contestó: “Retha, tu TIENES una receta!”

"No, no la tengo", respondí.

Él dijo: “Mi hija, todos los días que tú partes el pan, tú mueres conmigo. Cada vez que tú bebes Mi sangre, tú resucitas conmigo. Porque yo soy el Pan de Vida. Aquél que come de mi carne y bebe de Mi sangre será uno conmigo”. Él dijo: “Házlo tan seguido como lo necesites!”

Yo puedo asegurarles, había días que sentía que había comido baguets enteras de pan, tan seguido como lo necesitaba. Pero hoy puedo darle gloria a Dios por eso, porque cuando vuelvo a recordarlo, he notado que algo sucedía en mí.

StereographEzequiel nos dice que nosotros seremos llenos y yo podía sentir cómo era llenada, llenada con el Espíritu de Dios. Sentía cómo iba siendo llenada hasta que empezaba a desbordarse. Y la palabra de Dios nos dice cómo ríos de aguas vivas correrán desde nuestro hombre interior (Juan 3:8) Y cómo seremos como árboles plantados junto a riberas, que llevan fruto a su tiempo (Salmos 1:3).

Pude experimentar esto, porque morí a mi misma. Había días que le decia a Dios: “Ya no queda absolutamente nada de mí en mí, aboslutamente nada!. El decía:”Si la semilla no cae en tierra y muere, no puede crecer y llevar fruto. Un árbol se reconoce por su fruto, no por sus hojas” (Juan 12:24). Recuerdan cuando Jesús maldijo la higuera, cuando Él pasó y la vió llena de hojas, pero sin ningún fruto? (Marcos 11:13-14).

Dios me dijo: “Allí es a donde quiero que llegues”. En días como ese, días en los que sentía que mi vida se estaba despedazando, le señalaba yo a Dios cómo mi vida era un desastre. Entonces Él me recordaba acerca de las fotografías tridimensionales, las cuales me encantaban cuando era niña, las recuerdan?. Ustedes se les tienen que quedar mirando hasta que comienzan a hacer bizco, pero todavía no pueden ver nada, y entonces en un momento, todo se vuelve claro, y es entonces cuando la increíble figura resurge detrás de todo. Dios dijo: “Retha, quiero que te concentres, que te concentres en Mí, por que hay una figura increíble detras de todo esto”.

El me recordó lo que le había dicho a Pedro: “Tu serás capaz de caminar en el agua mientras estés concentrado y pongas toda tu atención en Mí” (Mateo 14:25-31) Y Pedro tuvo la fe de salirse de la barca y comenzar a caminar en el agua mientras tenía sus ojos y su atención puestos en Jesús. No dice esto en la Biblia, pero yo sólo imagino que los amigos de Pedro le gritaron: “Estas bien loco Pedro!”, y por supuesto, el minuto en el que Pedro empezó a mirar a su alrededor y dejó de concentrarse en Jesús, se empezó a hundir.

Dios también me recordó acerca de la hija de Jairo (Lucas 8:41-55) Recuerden, Jairo estaba en el templo con Jesús cuando vinieron a decirle que su hija había muerto. La primer cosa que Jairo hizo fue mirar al Maestro. La gente le dijo: “No te va a ayudar mirar hacia Jesús, ella esta muerta!”. Pero el siguió con su mirada en Jesús. Y Jesús le pidio a Jairo mirar hacia Él. Jairo lo hizo así – el miró hacia los ojos de su Maestro. Jesús le dijo que no escuchara lo que las demás personas decían y que no tuviera miedo: “Jairo, sólo cree. Sólo mantente creyendo!”. Dijo Jesús.

Aprendí una lección valiosa de esto: No ayuda en nada ver las circunstancias. No nos ayuda escuchar lo que “ellos” dicen. “No teman, solo mírenme a Mí!” es lo que yo aprendí : “Mírenme a Mí y continúen creyendo!”. Wow que lección más grande es esta bajo circunstancias difíciles. Es muy difícil, pero funciona. Entonces me desperté, con Jesús, y pude continuar en mi sendero.

Lleve a Aldo a la casa y él permanecía allí en su cama. Aún tiezo como un palo.

Un día lo paré a este hijo mío y empezamos a caminar con él. Lo sosteníamos cada uno una pierna. Teníamos ya ampollas en nuestras rodillas por caminar con él de esa manera. Dos sostenían su torso. Lo pusimos en una bicicleta estacionaria, cada uno de nosotros tomabamos un pie, otro sostenía su cabeza, otro de la cintura para arriba, lo tratabamos de mantener derecho.

AbrahamY entonces un dia una persona que llegó me dijo: “Retha, porqué le están haciendo esto al niño? Si tu sabes que va a permanecer acostado allí para siempre”. Pero tu no entiendes, le explique : “Dios tiene una gran visión para mi niño. Por que en génesis 22 Él le dice a Abraham que vaya y sacrifique a Isaac, y aún así Abraham dice estas increíbles palabras a Isaac: “Hijo mío, Dios mismo proveerá de un cordero para este holocausto”.

Él no dijo: “Isaac, papá conoce a alguien en nuestra comunidad que nos ayudará. No, él dijo Dios mismo se proveerá un cordero para este ofrenda quemada”. Isaac y Abraham fueron arriba a la montaña y Abraham fué obediente a Dios. Y Dios miró su corazón, y envió un ángel. El ángel dijo: “Abraham, Abraham! Deténte! El cordero está listo! El cordero esta listo!”. Abraham llamó a aquél lugar El Señor proveerá.

Proveer. En hebreo se traduce como provisión. Dios tiene una visión para ti y para mi!. El cordero esta listo – en mi vida y en la tuya. Él esta listo!

Tal vez me preguntes porqué el cordero no llega? Tal vez por que no le estás sacrificando al Señor tu problema. Tal vez porque todavía te encuentras ahí sentado con tu problema en el regazo. Dios está esperando por tí para que le obedezcas, que le sacrifiques tu problema para que entonces Él pueda proveer el cordero!. Nosotros siempre tenemos un plan para todo. Para nuestras finanzas, para nuestros matrimonios cuando están en problemas, para cada problema!, Jesús es el plan! , dale al Señor tu problema hoy!, el cordero está listo!

Entonces yo le dije a esta persona que el Señor tiene una visión y un plan para Aldo. Pero hay otra verdad que ustedes y yo, como hijos de Dios, debemos aprender: el día que el Señor me dió esta promesa que Él restauraría a mi hijo, Él tambien me dijo: “Pero Yo necesito tu fe”. Porque la promesa de Dios, sin mi fe, no puede hacer que la promesa se haga realidad. La promesa de Dios sumada a mi fe da como resultado un milagro!

A menudo pensamos que ustedes y yo sólo podemos sentarnos ahí detrás y recibir. No, nosotros debemos dar el primer paso de fe, y eso usualmente es la parte más difícil. El decir ciegamente “Señor yo lo creo”. Decirlo como humano será dar tu mejor golpe. Decir que harás todo lo que tú puedas.

La Palabra nos dice esto: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas este es el camino, andad por él y no torzáis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”. Y la paz de Dios irá con nosotros. Pero primero tu debes debes salir y dar el primer paso!

La terapista ocupacional le dijo un dia a Aldo, sentado allí en su silla con su cuerpecito todo tieso: “Aldo, quiero que el día de hoy mires como son una 'A' y una 'B' ”. Ella le estaba diciendo esto a un niño que era tan inteligente, que era muy aplicado en la escuela – algo de lo que yo siempre presumía. Pero gloria sea a Dios – Aldo todavía es igual de inteligente!. Yo miré hacia él y mi corazón sufría que ella le estaba enseñando esto. Pensaba para mi misma: “Pero el ya sabe estas cosas!” Pero yo recuerdo que en el hospital me dijeron, que cuando el despertara tendría una perdida de memoria de al menos 10 años. Y recuerden, el tenía sólo 12 años, que debe ser la razón por la cual ella le enseñaba a él estas cosas.

Entonces el pensamiento pasó por mi mente: “No, no, Yo lo restauraré en toda su gloria”. Y entonces me di cuenta de que todavia tenia una opción. A quién le iba yo a creer? Su cuerpecito no podía nada más que estar allí sentado. Pero el movió un poco su cabeza como buscando algo a su alrededor y puso sus ojos en una pluma, y yo lo ví. “Aldo quieres escribir?” le pregunté. El asintió con su cabeza levemente. Le ayude a sostener la pluma, porque su puño derecho temblaba un poco, y entonces comenzó a escribir.

Él comenzó con A, directo hasta llegar a la Z, y entonces escribió: “Gracias mamá, que nunca dejaste de creer”. Por primera vez desde el día que había estado de rodillas, experimenté : Jesús esta vivo!! grité lo más fuerte que mi voz pudo salir: “Jesús, tu realmente estás vivo!! Grité tanto que mi hombre interior despertó!

Le pregunté a Aldo cuantos años tenía, y el lo escribió. La escuela a la que asistía, y el lo escribió. Cuál era el numero de sus papá? Y el lo recordó. Todo, incluyendo el accidente.

En ese caso, le dije, él estaba por tomar sus exámenes en dos semanas, y el tendría que empezar a estudiar. Nos sentábamos allí en el patio y el estudiaba, pero su concentración no estaba completamente bien, y así que debíamos tomar descansos seguido.

Platicamos, y entonces yo le empecé a platicar acerca de las 4 veces que casi lo perdimos. En ese momento el todavía no podía hablar – el no pudo hablar por un tiempo de 6 meses – pero el indicaba cuando quería escribir algo. Le dije también del sueño en el cual lo vi muriéndose.

Él sacudió su cabeza en señal negativa, y comenzó a escribir. “Mamá, no fue un sueño” escribió : “Jesús te dijo que hablaras vida sobre mi cuerpo, y tu lo hiciste. Estoy muy contento de que lo hayas hecho tan obedientemente”, lloré mucho, mamá, y sentí tanta pena por todos ustedes”. Yo permanecía en silencio, y el escribió algo más: “Mamá, si tu no me hubieras sacrificado, yo estaría muerto ahora mismo”.

Me levanté y lo dejé ahí, atado a su silla con bandas para evitar que se fuera a caer, y corrí escaleras arriba, llamando al Señor “Esto es sobrenatural , Señor!”. Lloré. Y Él me contestó: “Pues como fue que nací Yo?”. Ohh de manera sobrenatural, Señor, conteste yo.

Él continuó: “Pero por qué es que tu como mi hija te detienes ahí? Tu sabes que Yo Soy un Dios sobrenatural, pero en el minuto que comienzo a hacer cosas sobrenaturales te espantas!, o frunces el ceño, o comienzas a pensar que no es natural, Yo Soy un Dios sobrenatural!” , dijo Dios otra vez.

Y entonces el me dio la escritura de Juan 11:40, un pasaje que para ese entonces yo ni conocía. Era el pasaje acerca de cuando Jesús le dijo a Martha, después de que Lázaro ya había estado muerto por 4 días. Él le recordó a Martha que Él ya les había dicho que aquellos que creyeran en Él experimentarían su gloria y Su fuerza. Noten que Él no dijo todos los que lo llamaran Señor, sino todos aquellos que CREYERAN en Él!.

Bajé las escaleras nuevamente, y Aldo continuó escribiendo. En el tiempo que siguió, el llenó páginas y páginas . “Mamá por que estás tan asustada?” escribió el. “Aldo, hay algo que no entiendo. Dónde estabas tu mientras estaba yo experimentando estas cosas en mi sueño?”.

Su respuesta? “Con Jesús!” escribió el también: “Mamá, mientras tu estabas acostada sobre mi cuerpo en la escena del accidente, Jesús vino y me levantó. Mamá, tu hasta te le quedaste viendo a los ojos!”

Yo recuerdo como temblaba, y como la paz descendió sobre mí. Dios verdaderamente está en la obscuridad de las nubes!. Lloré tanto ese día. Pero Aldo me consoló: “Mamá, no llores. Yo estaba con Jesús todo ese tiempo. Lo recuerdo diciéndote en el cuarto del Trono que yo estaba a salvo con Él”.

Aldo todavía no podía hablar, pero escribía páginas y páginas todas las mañanas, él escribió JESÚS, y dibujaba un circulo al rededor del nombre. JESÚS HARÁ QUE HABLE NUEVAMENTE. JESÚS HARÁ QUE HABLE NUEVAMENTE. GRACIAS JESÚS DE QUE VOY A HABLAR OTRA VEZ!. La mañana siguiente era lo mismo, vez tras vez: JESÚS, VOY A HABLAR OTRA VEZ.

Para una madre que trataba de sobornar a su hijo con soda cada 5 minutos para que pudiera tranquilizarse en nuestro camino desde Pretoria hasta nuestro hogar, esto era una experiencia muy amarga. Estaba ensimismada: frente a su silla, frente a la bañera, en el césped, debajo de la mesa, sobre la mesa, dondequiera. “Padre, por favor sólo permite que mi hijo hable otra vez!” lloraba y lloraba. No puedo decirles a ustedes cuanto lloré. También comprendí cuan incorrectamente manejamos a nuestros hijos.

Un día Aldo escribió otra vez: “Mamá, no estés tan preocupada, yo voy a hablar otra vez”. Entonces yo le pregunté: “Por qué escribes esto todos los días?”. El contestó: “Por que Jesús me dijo en el paraíso que hablara vida”. Recuerdan lo que les dije? Él me enseñó: ustedes deben hablar vida! Entonces Aldo escribió otra vez: “Voy a caminar otra vez, voy a hablar otra vez, y voy a estar sano otra vez, voy a sanar 100%, Jesús ya pagó el precio perfecto por mí en la cruz”.

Él lo escribió vez tras vez y tras vez: GRACIAS JESÚS, POR MORIR POR MI. GRACIAS JESÚS, POR RESUCITAR POR MÍ.

El empezó a citar Escrituras, y el me dijo que seremos como árboles plantados junto a las riberas del río, llevando fruto a su tiempo.

Él comenzó a escribir un diario. Un día escribió acerca de dos niños que conoció en el paraíso. Uno se llamaba Anton, el escribió, y dibujó un circulo alrededor de su cabeza. “Mamá, le deberías decir a la mamá de Anton que él está sano!”. Él también escribió donde podriamos encontrar a los papás de Anton, y fué exactamente allí en donde los encontramos más tarde. Ellos nos dijeron que Anton tenía sindrome de Down cuando estaba vivo, y eso era lo que Aldo estaba tratando de indicar cuando dibujaba el circulo alrededor de su cabeza.

Él también escribió acerca de Dwayne. Sus padres lo llamaban Dwayna, y cuando los conocimos, Aldo escribió que “Dwayna” estaba sano y que estaba con Jesús y que era muy feliz. El casi no puede esperar para encontrarse con ustedes también allá”.

Quiero leerles algunas pocas de las cosas que Aldo escribió en su diario:

*“Jesús nos va a usar para predicar Su Palabra. Nosotros vamos a decirle al mundo que Jesús vive.”

*“Dios va a hacer grandes cosas, grandes milagros. Por que Jesús está vivo. Estén preparados.”

*“Gracias Dios que yo puedo ser tu hijo. Bendícenos y úngenos con el poder y el Espíritu Santo. Mamá, dile a la gente que Jesús esta vivo.”

*“Veremos a Dios en su trono. Nosotros le diremos a Dios lo que nosotros hicimos por Él aquí mientras estábamos en la tierra. Mamá, hoy, sé como Dios quiere que tu seas: santa.”

*“Jesús dijo: A quién enviaré a predicar mi palabra? Seremos obedientes e iremos a donde quiera que Él nos mande?”

 

A través de todas estas líneas comprendí que Aldo había estado en el paraíso.

Miren lo que Aldo escribió el 17 de octubre de 2005: “Veremos a Dios en los cielos, junto con los ángeles y otras personas como Abraham. También Jesús, y Dwayne y Anton. Alégrense y esperen junto conmigo para ir de regreso allí. Esa es la razón por la que a veces me pongo difícil, mamá, es por que yo quiero regresar a ese lugar. Por favor mamá, les dirás también a otras personas?  Las personas van al cielo, o al infierno. Como los hijos de satanás van al infierno, los hijos de Dios irán al cielo. Nosotros vamos a vivir en el cielo en la misma forma que nuestro Dios vive”.

En otra carta, el escribió lo siguiente:

*“ A todas las personas que están buscando la presencia de Jesús conmigo: prepárense para cuando venga a recogernos, porque va a ser más pronto de lo que ustedes creen. Por favor pueden aceptarlo en sus corazones? porque de otra forma van a ir al infierno”.

*Por favor háganlo pronto, mientras que todavía pueden hacerlo. Jesús pago el precio perfecto por tí y por mí. El me mostró todo en el paraíso y Él también me mostró el infierno”.

*“Y créanme, ustedes no quieren ir al infierno. Por favor!,no aceptarán a Jesús ahora? Jesús los ama tanto, por favor solo créanlo. Ustedes son la razón por la que Él me envió de regreso. Yo no quería regresar, pero Él quiere que ustedes estén listos. Con amor, Aldo.”

En la noche el empezó a llamar a voces a Jesús. “Por que lo estás llamando así?”. Le pregunté. Él estaba en Sus brazos y todavía no podía llorar bien en esa etapa.

“Mamá, por que no todos pueden entrar a ese lugar! Hay un puente, mamá, un puente de oro que uno tiene que cruzar. Y después de ese puente hay una puerta enorme, la puerta de la entrada es enorme, mamá. Con enormes perlas en ella. Y adentro, ellos tienen una mesa, un banquete de bodas”. Yo no sé si sus niños saben acerca de banquete de bodas, pero el mío ciertamente no sabía nada de esto. Lo único que el sabía era de fútbol y Playstation.

El volvió a decir: “Un banquete de bodas, mamá” . Y luego empezó a llorar. En ese tiempo una amiga me trajo un libro de una mujer americana , el libro se llama El Cielo es tan Real, y la autora (Choo Thomas) experimentó el cielo con Dios. Mi amiga me dijo esa tarde que lo que Aldo escribió se confirmaba por las experiencias que esta mujer había tenido en el paraíso. Inmediatamente comencé a leer ese libro y rápidamente llegué a la parte donde ella describe ese puente de oro, entonces ella captó toda mi atención.

Ella escribe acerca de personas paradas fuera, caminando en círculos, llorando. Sus cabezas estaban agachadas y ellos se veían muy tristes y sin esperanza. Ella dijo “Señor, quiénes son estas personas?”. Y Él le dijo: ”Estos son cristianos desobedientes”. “Y cuánto tiempo tendrán que estar en este triste y seco lugar?” Preguntó ella. “Para siempre mi hija. Los ÚNICOS que entrarán en el Reino de Dios son los de corazón puro, mis hijos obedientes, déjame explicarte: muchos se hacen llamar cristianos, pero ellos no viven de acuerdo a mi Palabra” contestó Él.

“Algunos de ellos piensan que yendo a la iglesia una vez a la semana es suficiente, pero ellos nunca leen mi Palabra, y ellos todavía se van tras las cosas del mundo”. Oyen eso??. “Aún algunos que leen mi Palabra, no me conocen, y no me tienen morando en sus corazones”.

Después de leer eso me quede casi en shock, y entonces le pedí al Padre que me hablara a través de su Palabra. No quería arriesgar trabajar todo este tiempo, durante todos estos años para llegar al cielo y todo sólo para darme cuenta que en realidad no estaba lista.

“Por favor háblame a través de tu Palabra, Señor”. El me dio una escritura que esta en Apocalipsis 3, donde dice: “...!Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío o caliente, te vomitaré de mi boca”. Y también dice: “Por que tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad”. Todas estas son cosas que a todos nosotros nos gusta decir: “Ves esto?, todo esto? He trabajado muy duro por ello. YO, yo, yo....”. “Y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”.

Noten el siguiente verso, es muy interesante: “Por eso, yo te aconsejo que de mí compres” Comprar significa que hay un precio envuelto en todo esto. Pero Jesús ya ha pagado el precio perfecto. Él ya no puede hacer más por tí. Él ya lo pagó. Él recibió 39 latigazos. Ahora es tu turno, tu turno y el mío.

Dios dice: “Compra de mí oro, oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez: y unge tus ojos con colirio para que veas”. Es decir, ve y compra aceite de Mí para que tus ojos sean abiertos y puedas ver que es lo que sucede en el Espíritu.

La siguiente mañana Aldo escribió en su diario, como siempre. Pero él sólo escribió estas palabras “Mateo 25”.

Corrí a traer mi Biblia, y ahí nos narra la historia de las diez vírgenes. Diez vírgenes que esperaban, pero sólo cinco estaban listas. Mi primera reacción fué: “Pero Señor, al menos estaban esperando. Diez estaban allí, esperando!”. El me dijo: “Si, Retha, diez son las que estan sentadas en la iglesia, pero sólo cinco están listas. Sólo cinco pidieron aceite para sus lámparas”.

“Señor cual o qué es este aceite?, qué es este aceite??” pregunté.

Él dijo:”Retha, el aceite es mi Espíritu Santo. Cuando yo ascendí al cielo para sentarme a la diestra de mi Padre, Yo les dejé mi Espíritu Santo. Y Él los confortará, Él los guiará. Él es su abogado, su todo”.

Él me dijo que no todos lo experimentan en su vida. “Pero por que no Señor?” le pregunté. Él me contestó: “Por que sus pecados son una pared, que los mantiene lejos de mí, y que los hace que no puedan oír la voz de el Espíritu Santo de Dios”. “Está dentro de tí!” dijo Él.

Con un temor santo, no un temor de miedo, abrí mis ojos esa mañana. “Estás aquí, Espíritu Santo?” pregunte. Y Él contestó: “Aquí estoy contigo, y te amo tanto!, estoy aquí contigo Retha, y quiero caminar este camino contigo!”.

Me sentí tan emocionada en mi espíritu. Primero debes morir, entonces Dios te llena con Su Espíritu, pero primero debes morir. Y cuántas veces no obtenemos la victoria, y no obtenemos abundancia. Hoy te estoy diciendo esto porque estamos demasiado llenos de nosotros mismos. Me incluyo a mí misma cuando les estoy diciendo esto, yo he estado ahí. Debí primero morir a mí misma antes de que el Espíritu de Dios pudiera llenar mi espíritu. Y entonces esas corrientes de aguas vivas pudieron llenarme hasta desbordarme, y hasta entonces pude llevar fruto.

Dios me dijo: “Retha, quiero que permanezcas en Mí, sólo permanece en Mí”. En Apocalipsis 19:3 dice que Él estaba montado en un caballo blanco, y que tenía sus ojos como llamas de fuego. Esas llamas de fuego es Su amor por su esposa. Tenía unas ropas teñidas en sangre y era llamado el Verbo de Dios. El Verbo de Dios. “Retha, permanece en mi Palabra, permanece en Mí, y Yo permaneceré en tí”.

Una noche llame al Señor otra vez, y le dije “Señor, te estoy llamando en este momento con todo mi ser!”. Esta vez el me dió una visión de un huevo y harina, el huevo todavía estaba en su cascarón y la harina solo puesta allí. Él entonces me explicó que yo era ese huevo, y que todavía me encontraba en mi cascarón, y que Él era la harina. “Por años tú has permanecido dentro de tu cascarón sobre la harina. Tu cascarón es tu “Yo, después yo y por último yo”. Tu valor futuro está en el huevo que está dentro eso!”.

Entonces ví como el cascarón se rompió, la clara y la yema comenzaron a fluir hacia fuera. Dios dijo: “Retha, quiero que te vuelvas una conmigo. Cuando este huevo se revuelve con la harina, se volverán uno solo. Entonces, si yo te pido que me des la harina, podrás hacerlo?, no!, podrías sacar el huevo nuevamente desde la harina? No!, ya no podrás hacerlo!

Seguido oigo a personas diciendo “Yo le he dado mi problema al Señor, pero Él es un poco lento, entonces estoy tomando mi problema de regreso”. Por supuesto que puedes hacer eso, si todavía estás dentro de tu cascarón, pero una vez que tú y Dios se han vuelto uno, Él nunca más volverá a salir de ti.

Las escrituras nos enseñan a ustedes y a mí que Él quiere firmar un pacto de paz con nosotros. Eso significa que todo lo que es mío, todas mis debilidades, mis resentimientos, mi dolor, se vuelve Suyo. Todo lo que es Suyo – Su Reino, todo lo que es de Dios – se vuelve mío y yo me vuelvo uno con Él. Y Él me dijo ese día: “Entonces, mi hija, no tendrás falta de nada , nada. Pero entonces tendré que empezar a amasarte, y eso tal vez duela un poco. Después te pasaré el rodillo por todos los lados para aplanarte y entonces te pondré sobre un sartén y después de eso irás al horno”.

Créeme, el horno sea tal vez el mejor lugar para tí, sin embargo, no es el lugar más agradable para estar. Cuantos días me la pase en ese horno, mirando hacia afuera, llorando y diciendo: “Oh, no sería mejor estar ahí afuera?”. Entonces mi esposo me decía: “No, Retha, piénsalo otra vez!”. Estuvimos en ese horno por mucho mucho tiempo. Y un día vi como Él nos saco fuera de ese horno, sacó el pan fuera del sartén y partió el pan.

Entonces Él me miró y me dijo: “Retha, solo ahora puedo empezar a alimentar al mundo contigo”.

Dime, eres útil a Dios, o todavía estas dentro de tu cascarón?

Estaba tan emocionada, y pensé “Wow!! si eso es lo que Dios quiere, eso es exactamente lo que Él va a tener!”.

Una mañana, durante mi tiempo de meditación con Dios, recibí la escritura donde dice “Si ustedes permanecen en mí, y Yo en ustedes, pedíd todo lo que queráis y os será hecho” (Juan 15:6-7).

Entonces, somos uno, pero por que no siempre obtenemos lo que queremos? Por que todavía no somos uno con Él. Para poder ser uno con Dios requiere primero que mueras a ti mismo, y cuantas personas a lo largo del camino me dicen que ellos quieren tener lo que yo tengo, pero ellos no están preparados para pagar el precio. Queridos amigos, ustedes no tienen que pagar nada, ustedes no tiene que caminar el mismo camino que yo caminé. Todos lo que ustedes tiene que hacer es decir: “Si, Señor!” y morir a sí mismos.

Se nos dice en 1 de Juan 5 “Él que tiene al Hijo, tiene la vida”. Aquellos que no tienen al Hijo de Dios no tienen la Vida. La vida está en Jesús. Es por eso que debemos de volvernos uno con Jesús. No caminar junto a Él, o alrededor de Él, sino EN Él: deben volverse UNO con Él, de otra manera no verán el Reino de Dios.

Él lo explica muy claro en Deuteronomio 8:3 como Él camino con su pueblo. Y dijo El: “Hice eso para humillarte, para saber lo que había en tu corazón, para probarte, para hacerte tener hambre y sustentarte con mi maná”. El maná es el Verbo de Dios, la palabra. Pero han visto lo que una persona que no tiene hambre hace con su comida? La escupe. Pero alguien que tiene hambre, por el otro lado, se devora un plato de comida.

La palabra de Dios debe ser como una fuente de aguas vivas que burbujea y burbujea. Entre más tengan de esas agua, mas serán alimentados desde adentro. Después de todo, las aguas vivas comenzarán a fluir desde tu interior.

Díme que es lo que está saliendo de tu boca? Salen fuentes de agua viva? O fuentes de amargura que te están consumiendo por dentro?

Entonces me di cuenta, si, hay más. Mucho más que solamente decir “He renacido, y ahora soy un hijo de Dios y Su reino ahora esta en mí”. No, ser la esposa de Dios, demanda ser puro, lavado en Su Sangre.

Di una plática en la conferencia de mujeres en el evento de radio El Púlpito. Durante mi viaje a Cape Town, estaba hablando con el Espíritu Santo todo el tiempo. Por qué? Por que Él es toda mi vida! Y le pregunté: “Espíritu Santo del Dios viviente, por favor muéstrame a la novia. Yo quiero ser la novia, pero como es que ella se ve? El Espíritu de Dios es tan fiel. El me mostró las Escrituras en Lucas 10 donde Él manda fuera a 70 personas, de dos en dos. “Ellos fueron llamados conocidos de Dios”. Eso, para mí, es la iglesia. Cualquier iglesia. Yo, tú, cualquiera de nosotros los que nos llamamos cristianos. Pero a veces sólo nos sentamos en el templo y pensamos que todo está bien.

Y luego había doce. “Entonces había doce que vinieron a Mí y dijeron Señor, por favor nos puedes enseñar más? Nosotros queremos saber más de tí y del evangelio, nosotros lo necesitamos , Señor”.

Pero todavía no se emocionen, por que uno de ellos , Judas, el que traicionó a Jesús, era diablo.

“Pero Retha, habían todavía tres, y ellos fueron llamados los amigos del Señor: Pedro, Juan y Jacobo”. Y Él los envió en medio de circunstancias difíciles. Él le enseño a Pedro a caminar en el agua, una lección por la cual todavía alabo al Señor por ella. Juan y Jacobo fueron llevados a la montaña en donde Elías y Moisés se les aparecieron (Mateo 17:1-9) También cuando Él fue a orar por la hija de Jairo, Él sólo llevo a estos tres consigo: Pedro, Juan y Jacobo, por que ellos eran sus amigos.

Dios dijo: “Retha, pero había uno que se acostaba con su cabeza en mi pecho, uno que oia los latidos de mi corazón, él me amaba! Y el Reino de Dios le ha sido revelado a él. Su nombre era Juan!”.

El Espíritu de Dios estaba sobre mí, y Dios me preguntó: “Donde esta la cabeza de la novia?”. Yo le contesté: “En el pecho del novio, mi Señor”. “Si”, dijo Él, “Si!, por que tu y yo somos uno. Retha, ven y ten comunión conmigo. Todo lo mío es tuyo. Ven, mi querida hija”. Yo estaba en silencio.

Él dijo: “Retha, tu vas a tu esposo con una lista de cosas que tu necesitas antes de tener intimidad con él? O solamente vas hacia él porque lo amas?”. Yo sólo tuve que bajar mi cabeza con vergüenza, por que me di cuenta de que, todas las veces que estaba sentada a Sus pies, yo tenía a Aldo en mis labios. Él me dijo: “No, mi hija, empieza por decir, gracias por el accidente”.

Poco después Aldo escribió algo que yo supe que sólo podía venir del Señor: “Mamá, nosotros tenemos que empezar diciendo gracias por el accidente, por que solamente ahora Dios puede empezar hacer con nuestras vidas lo que el tenía planeado. Mamá, tu vida pertenece a Jesús. Puedo ver el salón del Trono, y Jesús dijo que Él nos llevará, sólo debemos ser pacientes. El banquete de las bodas está listo, Jesús quiere tomar a Su esposa”.

Eres Su esposa, o un amigo íntimo de Dios?

Jesús no murió en la cruz para darte una religión. Él lo hizo para darte una relación con el Dios vivo. Con el vivo y sobrenatural Dios. Gloria a Dios por eso! Él hizo eso para que tú pudieras tener vida, y una vida en abundancia (Juan 10:10) Él hizo eso para que podamos enfrentar el mañana!

Espíritu Santo de Dios, te amo tanto y quiero darte las gracias. Gracias por que ahora podemos abrir nuestros brazos, y quitar el candado de las puertas de nuestros corazones. Puertas que sólo tienen una sola perilla, y la perilla está por dentro, Señor. Estamos haciendo eso, para que tú puedas asomarte y ver que es lo que esta sucediendo. Espíritu de Dios, ven y llénanos; revélanos todo lo que está mal, Señor, revela toda amargura en nuestros corazones, el egoísmo, el yo, primero yo y después yo. Yo quiero escoger como Pablo, morir contigo y resucitar contigo.

Hoy yo escojo la vida. La Palabra de Dios dice “vida o muerte”. (Deuteronomio 30:19) Yo escojo la vida, y una vida en abundancia, contigo!

Espíritu Santo, por favor remueve todo lo que se tiene que ir, y si, estoy ahora en un momento de mi vida en que ya no queda nada de mí, y por eso te alabo y te doy el honor. Señor Dios, ven y llénanos con tu amoroso y líquido amor. Derrámalo en nuestros corazones Señor, sólo derrámalo y derrámalo hasta que rebose. Por que Él está vivo, puedo enfrentar el mañana.

Si hay algo en tu vida que tú quieres sacrificar a Dios hoy – tal vez tu matrimonio, tu adolescente, tus finanzas, tus negocios – hazlo, ahí mismo en donde te encuentres. Deshazte del orgullo, eleva tus manos al cielo y di: “Señor, aquí estoy. Quiero recibir tu Espíritu Santo. Hoy confieso que Jesucristo murió por mi y resucitó por mí, y que Él es mi Salvador. Y yo declaro que Él Espíritu de Dios vive en mí, y que Él me guiará en todo lo que yo necesite”.

Padre Dios, gracias que no tendré falta de nada, por que ahora soy uno contigo. En mi vida, para siempre, oiré la voz diciendo, ve a la izquierda o a la derecha. Gracias por tu poder en nuestras vidas.

Si hay alguien aquí que no ha aceptado a Jesús como su Señor, digan después de mí:

Jesús, en el nombre del Padre, yo te acepto. Gracias por morir por mí, y por resucitar por mí. Gracias por las circunstancias, que me han traído hasta este punto de mi vida en donde me he dado cuenta de que no no soy nada sin Ti. Y por favor ven pronto, Rey Jesús, ven y llévanos. Estamos listos, ven y llévanos.

Padre, quiero pedirte ahora que todos aquellos que lean este mensaje digan “Voy a comprar oro refinado de Ti, voy a comprar colirio de Ti para que mis ojos espirituales puedan ver, voy a comprar vestiduras blancas de Tí para cubrir mi desnudez”.

Espíritu del Dios viviente, te amo y te agradezco por Aldo que está vivo. Hoy oro por su espíritu, su alma y su cuerpo que se alinien con la palabra de Dios.

Aldo, tu vivirás y tendrás una vida y una vida en abundancia, y tu le dirás al mundo que Jesús está vivo. Tu sanarás por completo, mi querido hijo. Tu vas a hablar perfectamente bien. Tu caminarás otra vez, jugarás fútbol. Tu reirás otra vez, y llorar otra vez. Tu le dirás al mundo por tí mismo que Jesús vive.

Gracias Señor Jesús. Amén.

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